Una de las estrategias desarrolladas por los Gerentes, Administradores y/o Directores de las Instituciones o entidades públicas y privadas, es sin lugar a dudas, la del liderazgo institucional o también llamado autoridad de mando.
Uno de los autores mejor ilustrados en el tema y didacta excepcional, es el Dr. H. Edward Wrapp de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, quien afirma que el liderazgo puede, pero no debería ser normativo.
En efecto, según las ciencias empresariales, hay dos formas de obtener el mando gerencial:
a) Mediante la estructura normativa; esto es, El Reglamento de Organización y Funciones (ROF) y El Manuel de Organización y Funciones (MOF), o el Reglamento Interno de Trabajo (RIT), en cuya estructura vertical se establece entre otras cosas: el mando o autoridad gerencial.
b) Mediante el liderazgo, forjado por las cualidades personales y calidad gerencial.
La carencia de estas características es la que lleva a determinados personajes a utilizar metodologías rupestres, propias de la pobreza de su espíritu, de sus miserias y paranoias; convirtiendo las instituciones o empresas en el escenario de sus más bajas pasiones, convirtiéndose en dictadorcillos y ?experto? en conocimientos, pisoteando las diferentes instancias de gestión.
Existe una abismal diferencia entre el uso de la información, que nunca es excesiva para un buen gerente; y el uso de la diatriba, el chisme y los comunicados psicosociales por parte de los tiranos.
La autoridad moral respalda el liderazgo de un buen gerente, por cuanto su ejemplo, dedicación y entusiasmo, contagia y anima a los demás. El tirano solamente trata de mantener nervioso y atemorizado al personal, utilizando constantes despliegues de malas artes y gente de mal vivir, para mantener el control situacional en la organización.
El solo y simple hecho de haber estudiado en una universidad, no garantiza en lo más mínimo la educación gerencial, la misma que debe estar en capacidad de asimilar la información y convertirla en canales de comunicación armónica y productiva, con el personal, clientes, proveedores, autoridades, etc. La mejor inversión en la meta de productividad del personal, no es enviarlos a los centro de adiestramiento mas onerosos; tan solo consiste en tratarlos humanamente, lógicamente sin descuidar su capacitación permanente.
Los medios informativos, deben ser empleados como canales comunicativos hacia nuestro mercado objetivo, refiriendo las bondades de nuestros bienes y servicios, con una constante productividad y rendimiento por cada medio empleado; en cada unidad de tiempo. Los tiranos utilizan los medios, (con los fondos institucionales), para promover su triste y abominable imagen.
El sentido de la oportunidad, radica no solo en la parsimoniosa espera de que el mercado de nuestro entorno, nos brinde la ocasión de realizar transacciones empresariales. También la creatividad e imaginación, desarrollan nuevas oportunidades de nichos de mercado, mercados nuevos o complementarios. El oportunista, solamente aprovecha el descuido o la confianza excesiva de sus víctimas, para lograr sus apetitos personales. En fin, podemos y debemos aprender en el día-día a ser buenos gerentes, administradores o directivos, tanto para diferenciarnos de los tiranos que solo buscan ostentar poder. Mientras el Líder es más humano, productivo y competitivo, que de la comunicación hace su herramienta más importante para ser un buen Gerente.
(*) Basado en el Artículo de la Revista Síntesis Semanal-CONACO.
CPCC. Mg. LEOPOLDO CARI ORTÍZ.
Docente Principal de la FACCA.
(Articulo publicado en la Revista Universitaria No. 05, enero 2010)