APROXIMACIÓN MULTIDISCIPLINAR A LA ECOLOGÍA DEL PAISAJE
RESUMEN.-
Este artículo cumple el objetivo de presentar una definición de paisaje ofreciendo una aproximación desde el campo de la ecología, ciencia amplia que armoniza naturaleza y cultura abordadas desde diversas disciplinas.
Por otro lado, se pretenderá caracterizar a un paisaje por su organización, heterogeneidad, diversidad y dinámica, buscando conocer las técnicas usadas hasta hoy de modelación e interpretación del paisaje que facilitan su investigación para predecir su evolución y/o proponer elementos adecuados de gestión y manejo territorial.
INTRODUCCION.-
La Ecología del paisaje surgió en los años 1980 como un esfuerzo científico de diversas especialidades del conocimiento que se aliaron para comprender la organización espacial, los flujos ecológicos y la transformación del paisaje.
Su cuerpo teórico ocupa una posición cada vez más central en la gestión de los recursos naturales: Protección de especies, conservación de suelo y agua, silvicultura, estudios de fauna, flora y ordenación regional.
Esta ciencia busca conciliar todos los medios que permitan encontrar una solución a un problema cada vez más acuciante: la necesidad mundial de procurar alimentación para más habitantes sin poner en peligro o sobrecargar la frágil estructura de los espacios agrícolas y zonas productivas.
Ante esta realidad nos planteamos la siguiente pregunta de investigación: ¿Es posible organizar el espacio terrestre, de manera que sea real la convivencia de una integridad ecológica de la Tierra con la producción alimentaria que sustenta a las poblaciones humanas?
Esta búsqueda se convierte en un paradigma espacial que trataremos de develar en el siguiente informe de teorías precisas y aplicaciones viables que se aportan desde una visión multidisciplinar.
1.- EL PAISAJE
Toda definición de paisaje combina dos ideas-fuerza fundamentales: ESPACIO y PERCEPCIÓN. Así, podemos destacar algunas definiciones al respecto: ?El paisaje es una extensión de terreno visto desde un lugar determinado?, de la ENCICLOPEDIA LAROUSSE.
?El paisaje es una parte de un terreno que se presenta ante un observador? extraída del DICCIONARIO ESPAÑOL 1999. Pero sin duda, la siguiente definición de Pitte (1983) es la más completa y apropiada: ?Paisaje es la expresión visible de la superficie terrestre, resultado de la combinación de naturaleza, técnica y cultura humana?.
Podemos agregar a su vez que el paisaje se da como un nivel de organización de los sistemas ecológicos superior al ecosistema, que se caracteriza por ser heterogéneo, dinámico y fuertemente influenciado por la actividad humana.
El tamaño de los paisajes varía, de manera que toda aproximación o estudio del paisaje o sus cualidades debe abordarse teniendo en cuenta la magnitud escalar del estudio que va desde el nivel planetario hasta microrregiones, desde miles de hectáreas a algunos cientos de kilómetros cuadrados.
El estudio del paisaje enriquece el conocimiento de las relaciones entre la sociedad y su ambiente, así como la comprensión de su organización actual.
Una definición sintética de la ecología del paisaje puede tomarse de Dover & Bunce (1998), que la definen como ?El estudio de las interacciones entre los aspectos temporales y espaciales del paisaje y sus componentes florísticos, faunísticos y culturales?. No obstante, la ecología del paisaje no se centra de manera exclusiva en el estudio de los componentes del paisaje y sus interacciones, sino que tiene en cuenta las posibilidades de actuación y gestión sobre el mismo, buscando las posibilidades de armonizar las actividades humanas con la necesaria conservación de recursos y ecosistemas (Zonneveld & Forman, 1990).
Tal visión paisaje y la relación de sus elementos entre sí y con las actividades humanas, se basa en una visión corológica del paisaje (Zonneveld, 1995), es decir, que tiene en cuenta en gran medida la dimensión espacial horizontal del territorio. Una buena forma de esquematización de esa dimensión espacial horizontal es el modelo propuesto por Forman (1995), en el que el paisaje se sintetiza en un modelo de tres elementos: la matriz, o uso del suelo que ocupa mayor superficie, en el que se insertan el resto de elementos paisajísticos; manchas, o elementos espaciales no lineales insertos en la matriz, con características propias bien diferenciadas de la misma; y corredores, son elementos lineales (es decir, una de sus dimensiones espaciales predomina sobre las otras), que pueden aparecer aislados o bien conectando otros elementos espaciales (manchas) entre sí.
La plasmación práctica de esta perspectiva ha tomado la forma de un análisis de la estructura del paisaje, centrado en la ubicación y características de las masas de frondosas. Se ha partido de la consideración de que la situación de falta de diversidad ecológica y paisajística generada por la orientación productiva actual de los usos del suelo puede ser mejorada mediante un incremento en la complejidad del paisaje, especialmente mediante una mayor representatividad de las manchas forestales autóctonas. Tal objetivo ha de basarse no solo en la conservación de las mencionadas manchas sino en la realización paralela de actuaciones que permitan la mejora de su situación actual. No obstante, tal logro ha de basarse en la determinación de zonas de actuación con criterios objetivos.
A continuación mostramos cómo los profesionales podemos abordar el hecho, de forma eficaz, aproximándonos desde un enfoque de multidisciplinariedad a aportar cada cual con valiosa información y conocimiento a cerca de las relaciones que se entablan en un espacio geográfico entre sociedad, cultura, técnicas de ocupación, gestión.
2.- ROLES MULTIDISCIPLINARIOS PARA ESTUDIAR LA ECOLOGÍA DEL PAISAJE
El Agrónomo Este profesional aporta una visión técnica a la lectura del paisaje. Según el nivel de organización analizado, define las prácticas agrícolas en la parcela o el borde del campo, los circuitos técnicos y los sistemas de explotación para el conjunto de actividades agrícolas, industriales y comerciales.
Su lectura espacial de las actividades humanas relaciona la organización del mosaico paisajístico y la calidad ecológica de los hábitats, con las opciones productivas y técnicas de los actores sociales (Productores del campo, pobladores de la ciudad, etc.).
El Antropólogo El paisaje le preocupa en la medida en que se pongan en juego diversos procesos y relaciones sociales. Es así como se registra información del grado de ocupación de terrenos, los conflictos relativos a la ordenación del espacio o a la búsqueda de control político de ciertos grupos.
El Arquitecto y el Urbanista El análisis urbano arquitectónico del espacio es viable cuando los profesionales del área se cuestionan a cerca del modo en que las personas construyen su espacio, limitándolo, ocupándolo, transformándolo, e imprimiéndole la simbología y la semiótica de su propia identidad.
El Geógrafo La representación cartográfica de un espacio es el patrimonio de los geógrafos.
La utilización de datos de teledetección adquiridos por diferentes medios: espacial, aéreo, terrestre, marino, permite un análisis de los elementos, unidades y tipos de paisaje. Sin embargo, esta visión vertical sería parcialmente incompleta para la recreación gráfica de un paisaje, ya que oculta la tercera dimensión, a menos que se complemente con otros datos y técnicas especializadas.
La teledetección permite abarcar vastos espacios geográficos que el ojo humano no podría permitirse a simple vista. Por otro lado, las secuencias multitemporales facilitan los estudios diacrónicos y el análisis continuo de las modificaciones del paisaje. La dimensión multiespacial es viable, ya que los datos de diferentes satélites se pueden integrar con las fotografías aéreas para asociar cada grado de precisión a un tipo de paisaje y a un conjunto de información asociada.
En conclusión, un programa de investigación en el seno de la ecología del paisaje debe tener en cuenta el conjunto de las disciplinas detalladas antes para comprender los mecanismos que controlan los procesos ecológicos al nivel de paisaje, predecir su evolución y proponer elementos adecuados de gestión y manejo.
3.- APORTES CUANTITATIVOS DE LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA
La utilización de sistemas de información geográfica (SIG) permite almacenar una información especial diversificada y así, producir conjuntos de mapas para un mismo paisaje.
Un SIG es un sistema informático que permite almacenar, generar, representar y manipular informaciones especializadas. Se basa en el principio de definir objetos localizados en el espacio y caracterizarlos mediante un conjunto de variables resultantes de la observación, la encuesta o el cálculo.
Lo importante, es saber que el uso de sistemas de información permite una buena diversidad de técnicas y métodos descriptivos de las estructuras paisajísticas. Con esta información es posible calcular diversos tipos de índices y construir gráficas y mapas de utilidad.
Una dificultad puede ser el carácter tangible de los elementos paisajísticos que a menudo se basan en las experiencias humanas primarias perdiendo un poco de objetividad al ser desviadas por las limitaciones de la percepción humana.
Ante estos casos, es necesario recordar que una conceptualización de los elementos ecológicos del paisaje es indispensable como complemento a toda cartografía ya que, los datos satelitales de grano grueso o la ausencia de tri-dimensión en la fotografía aérea y la imagen raster o vectorial pueden colaborar con la obtención de información y la transformación a datos cuantitativos sólo en la medida en que se tenga claro el objetivo de lo que se quiere observar, existan hipótesis correctamente formuladas de los procesos que se estudian y se contraste permanentemente los datos obtenidos con el entorno físico real.
NINA LUCÍA ASCENCIO COSTA
Docente de la CAP. Arquitectura y urbanismo
(Articulo publicado en la Revista Universitaria No. 05, enero 2010)